Los beneficios del ejercicio físico. ¡Pero disfrútalo, si no, no sirve para nada!

No te digo que te plantees ir al gimnasio todos los días. No te digo que te metas a una clase de body pum hasta que notes como tu corazón va a estallar debajo de tu pecho. Probablemente después de ese día te duela hasta coger un vaso de agua durante al menos una semana. Mi idea es acercarte una herramienta muy potente que puede ayudarte a mejorar considreblemente tu calidad de vida.

Ya se que muchos sabéis que el ejercicio es importante. Ya se que muchos sabéis que mejora la salud. Pero puede que no todos sepáis que también influye en la autoestima y en la confianza en uno mismo.

 
Efectivamente está comprobado de forma científica que el ejercicio no sólo mejora la autoestima, también la aceptación y el autoconcepto al mismo tiempo que disminuye el estrés, la ansiedad e incluso la depresión.
 
Pero algo que se les olvida comentar es que no es sólo el simple hecho de hacer ejercicio lo que ayuda, sino que hay que disfrutarlo mientras lo haces. Me explico. Ejercicio no es meterte una paliza de 2 horas el primer día, no es ir al gimnasio a una clase de body pum mientras te dejas el alma allí sin disfrutar practicamente. El ejercicio es mover tu cuerpo de tal manera que puedas convertir en placentero ese momento. Así que te sugiero unos pasos a seguir:

 

  • Primero: Intenta que ese tiempo que realices el ejercicio, no sea traumático. Debes disfrutar de él, no desear no volver a hacerlo.
  • Segundo: busca un hueco para realizar un ejercicio que te guste, no tiene por qué ser correr, puedes andar, hacer pilates, yoga… lo que sea con tal de moverse. Yo empezaría por andar.
  • Tercero: intenta realizar la actividad acompañada. Lo ideal sería que encontrases a otra persona para realizar la actividad, de esta manera os “forzaréis” a realizar la tarea y os animaréis mutuamente porque compartiréis un objetivo. Si prefieres hacerlo en casa (ponte la tele o una serie mientras lo haces si eso lo hace más ameno).
  • Cuarto: muy importante hacer un planning (realizando el ejercicio más o menos a la misma hora, creando rutina) e intentar repetir la actividad durante un mes.

Muy importante adaptar el ejercicio a tus capacidades, siempre se puede empezar desde muy poquito e ir subiendo cada semana unos minutos. El tema es hacer ejercicio sin que ello te conlleve demasiado esfuerzo tanto mental como físico.

Para darte una sugerencia:

  • Yo empezaría por 25 minutos de andar en el exterior (que te de el aire y te despeje la mente) un poco más rápido de tu paso normal. Dos veces a la semana.
  • Que lo hagas con otra persona para que compartáis objetivo.
  • Realizarlo a la misma hora o momento del día. (aumenta la organización y constancia).
  • Y que cada semana os subáis 5 minutos más. (ayuda a tu satisfacción personal el superar el objetivo).

 

¡¡¡SUERTE Y A POR ELLO!!!

Siempre a vuestra disposición.

Jaime Mils.

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